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Han pasado un par de meses con tu nuevo programa de entrenamiento y necesitas saber si tu progreso va adecuadamente. Las agujetas ya son un lejano recuerdo. Cada vez levantas más y mejor, y también lo ves en la báscula (aunque no tan rápido como te gustaría). Esto indica que tus horas en el gym, tus comidas y la disciplina merecen la pena. Entonces… ¿por qué nos frustramos cuando nos vemos en el espejo? ¿Por qué nos alejamos del pensamiento de que nuestro entrenamiento va bien?

Has hecho todo lo que te han pedido pero estás lejos de tu objetivo ¿Qué está pasando?

Entrenar es duro porque lleva tiempo. Mucho tiempo y no estamos acostumbrados a esperar para obtener resultados. Las nuevas tecnologías nos tienen acostumbrados a la inmediatez, a resolver y satisfacer nuestras necesidades inmediatamente. ¿Quieres comida? pídela con un app, ¿quieres viajar? puedes reservar un vuelo en segundos, ¿buscas amigos? también hay un app para eso. Los entrenamientos no entran en este mundo virtual y nos frustra enormemente muchas veces. Obtener tu físico deseado no solamente interfiere con nuestra cultura de gratificación inmediata, no solo requiere dedicación y cambios en nuestro estilo de vida, sino que además se requiere paciencia. Y esto es lo mas difícil para muchas personas.

Pero no te desesperes. Posiblemente la ‘tableta de chocolate’ o estar súper musculad@ está a unos meses… o años quizá. Lo importante es que las señales dicen que vas por el buen camino, identifícalas y  celebra el progreso, lo conseguirás.

5 señales de que tu entrenamiento va bien

Tu primer elogio

Oír ‘¿has estado entrenando?’ es música celestial para tus oidos. Es la prueba de que efectivamente tu cuerpo está mejorando. Hay veces que es difícil verlo porque te miras en el espejo todos los días, y la realidad es que tu cuerpo va a cambiar a lo largo de semanas o meses, no en el día a día. Pero el cambio se produce. Tus músculos se van haciendo más grandes, o quizá estés perdiendo grasa… Si te encuentras con alguien a quien no ves desde hace tiempo, ellos se darán cuenta. La primera vez que lo oigas estarás seguro de que el cambio está ahí, es real.

Duermes mejor

Estar cansado físicamente y dormir van de la mano. Hay múltiples estudios que prueban que las personas duermen mejor y se sienten más alertas durante el día si hacen el suficiente ejercicio. Las hormonas que se segregan durante el entrenamiento ayudan a regular el sueño, ayudándote a dormir mejor y de manera más profunda. El sueño reparador también ayuda con otros objetivos de bienestar, manteniendo el peso y mejorando el sistema inmunitario. Esta señal es un buen indicativo de que tu entrenamiento va bien.

Esperas con ilusión tu proximo entrenamiento

Los primeros entrenamientos no molan. El día después te duele todo, hasta las pestañas. Ni siquiera te apetece salir de la cama. Cuando haces cardio te agotas a los dos segundos y cuando levantas pesas, tus brazos tiemblan como un árbol durante un huracán. Cuando eres principiante te sientes como un bicho raro en el gimnasio, y si hace tiempo que no levantas pesas, el no poder hacerlo como antes también te desmoraliza.

Después de varias semanas malas, la cosa empieza a estar mejor. No tienes agujetas, conoces tu rutina y cómo funcionar en tu gym. No es fácil el entrenamiento pero ir al gym ya es una parte normal de tu rutina.

Cuando superas el estado inicial de aceptación, algo raro pasa, algo que no podrás creer, te ilusiona pensar en ir al gym. Tu cuerpo se ha acostumbrado a la energía que te da el entrenamiento. Quieres volver a sentir las endorfinas que se generan durante el ejercicio y buscas ese sentimiento positivo que tienes cuando vas al gimnasio.

Si empiezas a ir al gym de forma automática y lo ves como algo positivo,  ya has adquirido algo fundamental para que el hábito de hacer ejercicio  se mantenga a largo plazo.

Te olvidas de las tentaciones

A veces, tu entrenamiento no es la causa de que no tengas el cuerpo de tus sueños, puede que el problema sea la comida, ¡está tan rica!

Se necesita ejercicio y también una dieta adecuada para conseguir lo mejor del entrenamiento. Cada salida al supermercado o a un restaurante es una gran tentación que hay que controlar si quieres perder peso.

Pero también una vez que te acostumbras, deja de ser tan difícil mantener la dieta. Está claro que de vez en cuando recordarás cuando comías pizza y hamburguesas, pero elegir lo correcto será cada vez menos tortuoso. Y entonces, sin el menor aviso, estos pensamientos negativos prácticamente desaparecerán. Cuando vayas al supermercado ni siquiera querrás pasar por la zona de los snacks fritos. Y tener un mal día no te hará querer engullir una tableta de chocolate.

Cuando llevas cierto tiempo cuidando tu comida, dejas de tener antojos y cuando estos impulsos empiezan a desaparecer, has conseguido otro gran cambio en tus hábitos que te ayudará a alcanzar tus objetivos. Es una de las mejores señales de que tu plan y entrenamiento va bien.

Así que, si has empezado hace relativamente poco un programa de entrenamiento, no desesperes. Estas sutiles señales te dicen que esto funciona.

En GYM Retiro Sur tenemos disponible el servicio de entrenamiento personalizado, solo tienes que preguntar a nuestros monitores y te ayudarán a definir el mejor entrenamiento para ti. Y si necesitas un poco más de apoyo, también tenemos el servicio de personal trainer que puede ayudarte a arrancar con tus objetivos. No lo dudes y empieza cuando aun no es demasiado difícil. ¡Contigo disfrutamos entrenando!